Muchachito bombo infierno – Siempre que quiera
que estaba soñando contigo,
soñar con hacerte el amor
y soñé que no estaba dormío,
sueño que sueño, piel con piel,
calor con calor, cuerpo con cuerpo
y aquel color de tu pelo y tu piel a la vez,
aún despierto y recuerdo.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Para no amarte siempre,
para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo
del que siempre me acuerdo
y nunca me deja en paz.
Oh ouo ouo oh ouo.
Oh ouo ouo oh ouo.
Aquel día en aquel sueño soñando soñé,
que estaba soñando contigo,
bajo un cielo de estrellas mil,
hay que ver, precioso, precioso.
Y en aquel mar que no nos pudimos bañar,
por ser tan caprichosos.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Pa no amarte.
Oh ouo ouo oh ouo.
Oh ouo ouo oh ouo.
Si algún día yo vuelvo a soñar intentaré, seguir con lo mismo
y diez minutos antes de dormir yo estaré
siempre que quiera contigo, siempre que quiera contigo,
siempre que tú quieras.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo del que siempre me acuerdo
y nunca me deja en paz.
Oh ouo ouo oh ouo.
Oh ouo ouo oh ouo.
Ya no quiero mal de amores.
Dinos que te ha parecido esta canción: muchas gracias por comentar!
Si te gustó este post, considera dejar tu comentario o suscríbete al feed y consige los ultimos articulos en tu email.




El sentimiento más calorro, el del amor no correspondido, el de soñar en sueños imposibles con mujeres imposibles, esas que tan solo se hacen realidad cuando se sueña, lo ponen de moda estos muchachitos catalanes, de rumba fácil, pegadiza y vacilona. Pero sobre todo bailona. Y aunque mi experiencia me dice que los besos ni se compran ni se regalan, unos labios de mujer siempre invitan a ser besados. Aunque luego el arrepentimiento me obligue a decir: “ojalá no te hubiera conocido nunca”